Cambiar una bañera por un plato de ducha es una reforma cada vez más popular, ya que ofrece varias ventajas en términos de comodidad, seguridad, ahorro de espacio y eficiencia. Aquí te explico los puntos clave de esta reforma, sus ventajas, el proceso y algunas consideraciones importantes:
Ventajas de cambiar una bañera por un plato de ducha
- Ahorro de espacio : Un plato de ducha ocupa menos espacio que una bañera, lo que puede hacer que el baño parezca más amplio y funcional.
- Seguridad : Las duchas son más accesibles y reducen el riesgo de caídas, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida.
- Ahorro de agua : Darse una ducha consumir, en promedio, menos agua que llenar una bañera.
- Fácil de limpiar : Los platos de ducha tienden a ser más fáciles de limpiar y mantener.
- Estética moderna : La ducha le da un aspecto más moderno y minimalista al baño, con muchas opciones en materiales.
Proceso de cambio de bañera por plato de ducha
- Retirada de la bañera : Este es el primer paso. Incluye desmontar la bañera y retirar las baldosas circundantes si es necesario.
- Revisar la fontanería : Una vez que se retira la bañera, es fundamental verificar el estado de las tuberías y, si es necesario, realizar ajustes en la instalación para adaptarla a la altura del plato de ducha.
- Instalación del plato de ducha : Se coloca el nuevo plato, asegurándose de que tenga la pendiente adecuada para el drenaje del agua.
- Revestimiento de paredes : Si se quitan baldosas, es el momento de colocar nuevas o aplicar un revestimiento impermeable en la zona de la ducha.
- Colocación de mampara : La instalación de una mampara es importante para evitar salpicaduras y dar un acabado estético. Hay opciones de mamparas fijas, abatibles, correderas, etc.
